Silencio 4 min
El silencio: escucharte sin ruido
En casi todas las tradiciones espirituales hay un lugar para el silencio. Probar cinco minutos ya dice mucho.
Vivimos rodeados de ruido: pantallas, noticias, conversaciones, preocupaciones propias. Muchas tradiciones espirituales, de oriente y occidente, coinciden en algo sencillo: para escucharte a ti mismo hace falta, a ratos, callar.
Cómo empezar
Elige un momento tranquilo. Siéntate con la espalda cómoda. Pon un temporizador de cinco minutos y cierra los ojos, o mira un punto fijo.
No intentes dejar la mente en blanco; eso casi nadie lo consigue. Solo observa lo que aparece: pensamientos, sonidos, sensaciones. Cuando te des cuenta de que te fuiste con un pensamiento, vuelve con suavidad a la respiración.
Puedes hacerlo en la sala de silencio, que termina con una campana suave.
Si el silencio te trae recuerdos o emociones difíciles, ve despacio, hazlo en periodos cortos y busca acompañamiento si lo necesitas.